jueves, 20 de noviembre de 2014

El Kurdistán de Siria


Dos meses después que EE.UU. comenzó a bombardear los yihadistas en Kobani, el destino de la ciudad fronteriza se ha convertido en la definición de la batalla contra el Estado islámico de Iraq y Al-Sham (ISIS) en su intento por contener sus fronteras y ambiciones. Para EE.UU., Kobani es una prueba pública fundamental de la estrategia del presidente Obama de la combinación de la fuerza aérea estadounidense con fuerzas de tierra locales; para el ISIS, es una prueba de su imagen de invencibilidad y una herramienta para el reclutamiento de yihadistas. Pero de todas las partes, la que tienen el mayor interés en Kobani son los kurdos, que ya no pueden ser considerados como una diáspora rebelde sin poder.

Los que han estado observando los enfrentamientos en Kobani y ataques aéreos de la coalición minuto a minuto insisten en que el equilibrio militar se ha vuelto decididamente contra el ISIS. Especialmente después de que se retiró de la colina Mishtanur, que domina a Kobani desde el Este, y desde que las Unidades de Protección Popular (YPG) avanzaron para controlar el camino que el ISIS utilizaba como su principal línea de abastecimiento desde Al-Raqqa, se hizo evidente que el equilibrio militar estaba a favor de los defensores de Kobani.

¿Por qué no Kobani tiene las armas para contrarrestar las armas pesadas del ISIS, en una geografía donde el acceso a tales armas no es tan difícil? ¿Y por qué el YPG termina llegando al punto de necesitar la ayuda de los EE.UU.? Desde 2012, tanto el YPG como el RGP han estado controlando las regiones en el Norte de Siria: el YPG había repelido con éxito los primeros ataques en 2012, luego una segunda ola de ataques organizada el AKP de Turquía. Sin embargo, el intento de Turquía de estrangular la zona de Rojava a manos de los grupos yihadistas apoyados por Ankara nunca desplazaron al YPG ni al Partido de la Unión Democrática (PYD), aparentemente dispuestos a negociar una alianza con el gobierno sirio. Pero cuando los yihadistas cercanos a Turquía comenzaron a ganarle al gobierno sirio, el YPG en la primavera de 2013 se retiró de Sheikh Maqsood -en Alepo- que estaba bajo su control y dejó a los grupos yihadistas, cuando se especulaba que Al-Assad sería derrocado el cualquier momento.

Esta tendencia kurda a negociar con los “ganadores” coyunturales, generó desconfianza en Rusia e Irán, que les podrían haber proporcionado armas. En 2014, el YPG no recibió armas, a diferencia de 2012 y 2013 durante los ataques yihadistas contra Rojava. La ayuda militar del 20 de octubre fue una consecuencia directa de la reunión entre Salih Muslim, co-jefe del PYD, y Daniel Rubienstein, enviado de EE.UU. para Siria. Inmediatamente después de esta fecha, Muslim fue al Gobierno Regional del Kurdistán iraquí y trató de negociar con el Consejo Nacional Kurdo en Siria, que está bajo el patrocinio de Barzani, y se organizaron futuras reuniones con Turquía –después del de los Peshmerga- ahora que los líderes kurdos perciben que EE.UU. tomó al movimiento kurdo en cuenta. 

El asedio de Kobani ha tensado el proceso de paz entre el gobierno turco y el PKK. También encendió los enfrentamientos entre los diferentes grupos kurdos en Turquía, incluidos islamistas kurdos que siguen al legal Partido Causa Libre (Huda-Par) y a los kurdos más seculares cercanos al Partido Democrático de los Pueblos (HDP) –cercano al PKK-. Huda-Par en su mayoría está afiliado a la ex-Hezbollah kurda, organización armada ilegal que luchó contra el PKK en la década de 1990. En octubre, los desfavorecidos kurdos turcos en las barriadas de las grandes ciudades como Diyarbakir demostraron su indignación con el saqueo y la quema de las propiedades de turcos-kurdos de mejor posición económica. Estas protestas también pusieron de relieve las dimensiones socio-económicas, a menudo descuidadas en la paz intra-kurda, por lo que la construcción de la paz interna-kurda deberá surgir de la paz entre los grupos kurdos en la región.

La batalla de Kobani complica la posición de Turquía. Ankara considera a algunas de las facciones kurdas como terroristas que, en última instancia desestabilizarán a Turquía para crear un estado kurdo, y era por ello que para Erdogan resultaba cómodo ver a los separatistas kurdos enfrentándose a los yihadistas, ambos enemigos de Turquía. La reticencia de los rebeldes sirios a combatir en Kobani, ante la insistencia turca, se debe a que éstos ven como su principal enemigo al presidente Al-Assad.

Cerca de 250 combatientes ISIS permanecen en Kobani, concentrados en el sector Sureste de la ciudad, y se espera que los kurdos limpien en un par de meses a los yihadistas de la zona. Lo interesante de este fenómeno es que con un limitado apoyo aéreo de la coalición liderada por EE.UU., una milicia kurda formada por insurgentes comunistas kurdos y partidarios sirios, hizo retroceder al ISIS; se demostró que el apoyo aéreo con una fuerza terrestre motivada es posible derrotar al ISIS. Pero lo más trascendental es que la batalla de Kobani reforzó la identidad nacional de los kurdos regional y son los grandes ganadores. Incluso, salvaron a EE.UU.



miércoles, 19 de noviembre de 2014

Siria, los kurdos e Irán


La coalición internacional, liderada por EE.UU., sumadas a las operaciones contra el Estado Islámico de Iraq y Al-Sham (ISIS), comenzó con ataques adicionales focalizados contra el grupo Khorasan –una versión de Al-Qaeda en Siria con veteranos de Afganistán y Pakistán desprendidos de Jabhat Al-Nusra- lo que llevó a la especulación en los medios de comunicación sobre una posible tregua, alianza o incluso fusión entre el ISIS y Jabhat Al-Nusra. 

Pero las diferencias entre el ISIS y Jabhat Al-Nusra son demasiadas, como para ir más allá de la alianza puntual de Qalamoun -que refleja una situación excepcional- donde ninguno de los grupos puede controla ese territorio por sí solo y ambos están geográficamente aislados de sus grupos dentro de Siria, además verse superados por los elementos del Ejército sirio y Hezbollah. A nivel más general, aún se cree que Jabhat Al-Nusra es el culpable de la "deserción" ('inshiqāq) del ISIS, al negarse a ser subsumida en lo que entonces era el Estado Islámico de Irak para formar el Estado Islámico en Irak y Al-Sham (ISIS) en abril de 2013; las demandas de suma cero del ISIS solamente han solidificado con el Estado Islámico o Califato, proclamado el junio 29 y que exigiendo la lealtad de los musulmanes de todo el mundo.

Mientras las tensiones intra-yihadistas aumentan, las fuerzas del ISIS sufrieron un nuevo revés en Kobani. Los combatientes kurdos capturaron edificios con una importante cantidad de armas y municiones almacenadas pertenecientes al ISIS; las fuerzas kurdas parecen haber hecho otras ganancias en los últimos días de combates. La semana pasada bloquearon una carretera que el ISIS usaba para reabastecer a sus fuerzas, la primera victoria importante contra los yihadistas tras semanas de combates.

El My. Gral. Abdul Karim Khalaf señaló que los ataques de la coalición, incluso si llegan relativamente tarde, rendirán resultados positivos en Irak a diferencia de en Siria. Esto es principalmente debido a que los ataques aéreos en Iraq se lanzan al mismo tiempo que los ataques terrestres -por parte del Ejército iraquí, milicias y tribus- son lanzados en coordinación con la coalición. Según Khalaf, "No hay tal coordinación en Siria ya que no hay verdadero socio en el terreno que sea confiable para la coalición y con el que pueda coordinar (…) La falta de coordinación entre la coalición y las fuerzas sobre el terreno en Siria sería retrasar la eliminación de la ISIS en Siria y acelerarlo en Irak."

La cuestión de los combatientes extranjeros es de gran preocupación. La amenaza, derivada de la posibilidad que los combatientes yihadistas regresen a sus respectivos hogares en más de 80 países, también sugiere que hay desventajas significativas en tratar de manejar una amplia coalición de extremistas violentos internacionales. Estas vulnerabilidades se deben explotar para debilitar aún más el vínculo -ya delgado- entre el Estado Islámico y los grupos nacionales que operan en su interior: en Al-Raqqa, la capital del califato, un grupo de combatientes uzbekos se habían establecido en las casas de lujo en un lago en las afueras de la ciudad, a su vuelta de luchar por el ISIS en Irak se encontraron con que esas casas estaban ocupadas por chechenos y árabes, que terminaron combatiendo entre ellos. La idea de una colección internacional de luchadores individualmente motivados está lejos de la realidad del manejo de un grupo tan diverso.

El YPG kurdo-sirio o Unidades de Protección Popular –filial siria del PKK- son considerados como una organización terrorista por EE.UU., la UE y Turquía. Ellos controlan la ciudad siria de Ras Al-Ain y tienen la intención de mantenerla como el núcleo de un país independiente para los kurdos. El YPG en Ras al-Ain, al parecer, tiene 30.000 combatientes para la lucha contra los yihadistas; si esta fuerza hace honor a su retórica, la coalición occidental tendría que enfrentarse con la posibilidad que el YPG forme un Estado kurdo que incluiría las regiones kurdas en múltiples Estados. Una potencial patria kurda deberá ser considerada como uno de los precios para derrotar al ISIS si los kurdos hacen la diferencia fundamental en el terreno.

Irán es otro actor enemigo de Occidente y de algunos Estados árabes que tiene un papel importante en la lucha contra el ISIS. Irán tiene una reputación de Estado patrocinador del terrorismo, pero también es el principal patrocinador del presidente Bashar Al-Assad; la opinión de Irán es que Al-Assad no sólo protege sus propios intereses sino que es el mejor servidor de seguridad en contra de ISIS es compartida por Rusia, Irak y Líbano. Teherán puede influir en Damasco para una solución política –algo que Washington no puede hacer- y de hecho, las autoridades iraníes señalan en privado que Al-Assad puede ser tocado -bajo las condiciones adecuadas- pero para ello se deberá acordar el Plan Nuclear iraní en el seno de los P5. De lo contrario, Irán simplemente se moverá, y la guerra continuará.

The Atlantic destacó que el Gral. Qassem Soleimani, Jefe de la Fuerza Al-Quds del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica, es “el hombre más poderoso de Medio Oriente en materia de la seguridad”. Según la publicación, él ha estado detrás del fracaso de la ocupación estadounidense de Iraq, detrás de la derrota de Israel en la Guerra de Julio de 2006 contra el Líbano, tuvo un papel relevante en Siria e incluso en la reciente Guerra de Gaza. Lo más interesante es que Soleimani ayudó al Ejército iraquí -al borde del colapso- a convertirse en un nuevo ejército y fortaleció a las milicias populares iraquíes en un período no mayor a los 2 meses. Mientras tanto, el Ejército Libre de Siria (ELS) abandonó Aleppo con unos 14.000 combatientes y sus dirigentes huyeron a Turquía. EE.UU. sostiene que el ELS puede derrotar al ISIS y a Al-Assad.




miércoles, 12 de noviembre de 2014

Nueva York y Aleppo: la falta de realismo entre ONU y Siria


El enviado de ONU, Staffan de Mistura, dijo a periodistas que en los últimos tres días había sostenido "muchas reuniones útiles y constructivas" con los funcionarios del Gobierno sirio, incluidos el ministro de Relaciones Exteriores, Viceministro de Relaciones Exteriores y el presidente Bashar Al -Assad, sobre el plan de acción de ONU basado en la "congelación" de las hostilidades por zonas. De Mistura señaló que el "El plan de acción tiene algunos pocos puntos que son claramente básicos (…) Uno de ellos es la necesidad de centrarse en la amenaza real del terrorismo según lo definido por las resoluciones del Consejo de Seguridad. En segundo lugar es para reducir la violencia (...) Y tres, a través de la reducción de la violencia, tratar de llegar al mayor número posible de personas dentro y fuera de Siria que han estado sufriendo debido a este conflicto en curso, y por eso, espero facilitar y usar eso como un bloque de construcción en la dirección de una solución política".

La propuesta de ONU para detener los combates en Siria es una propuesta modesta: persuadir a los rebeldes y fuerzas estatales en Aleppo a un cese al fuego y abrir corredores humanitarios, para aplicar gradualmente la "congelación localizada” como en otras partes el país. Si las cosas van según el plan, tales medidas en última instancia formarían la base de una solución política a largo plazo para la guerra civil en Siria. El plan de la ONU, de congelar el status quo en Aleppo -que actualmente favorece al gobierno- y frenar las pérdidas de los rebeldes, lleva a la siguiente pregunta: En ausencia de cualquier amenaza militar externa o alguna razón para temer un cambio en el actual status quo, ¿Por qué el gobierno se pondría de acuerdo para permitir que los rebeldes mantengan el control de sus territorios, cuando se presagia la derrota rebelde en Aleppo?

De Mistura propuso por primera vez la idea de treguas locales en la sede de ONU en Nueva York, el mes pasado. Se argumentó que la congelación de los combates en algunas zonas asoladas por la guerra podría ayudar a los trabajadores humanitarios que le proporcionan ayuda a los residentes y además la tregua también podría servir como un trampolín para un acuerdo político más amplio. Los sectores que apoyan este nuevo enfoque parecen ser impulsado por dos nuevos factores en la ecuación Siria: la rápida propagación del Estado Islámico y la intervención liderada por EE.UU. para contrarrestarlo. Mientras que el gobierno sirio parece estar ganando contra los rebeldes moderados, ha sufrido reveses significativos contra los grupos extremistas, incluyendo en bases militares y campos de petróleo. Al mismo tiempo, la negativa de Turquía a involucrarse directamente en el conflicto sirio, parece estar suavizándose.

El frente sur siempre ha sido una de las amenazas más graves para Damasco, y es importante para un gobierno que busca firmemente restablecer y asegurar el control estatal. Sin Damasco, el gobierno se reduciría a poco más que un simple grupo dentro de la guerra civil y es por esto que tiene más influencia en las negociaciones que cualquiera de los otros. Si se amenaza desde el frente sur, se puede –eventualmente- presionar a Bashar Al-Assad para forzar una salida política. Pero en el frente norte, el cálculo es diametralmente opuesto debido a que el ISIS tiene el control de vastas zonas del Norte y Noreste del país. EE.UU. carece de aliados fiables en tierra y es por ello que podría ver al gobierno sirio como la única fuerza capaz de contener los avances en el Norte. A tal efecto, los rebeldes y el gobierno sirio pelean ferozmente por un enclave de Aleppo –Handarat-; la caída de Aleppo precipitaría el colapso en las filas rebeldes y anunciaría su final como un actor del conflicto civil. Además, si el ISIS consolida sus bastiones del Este de Aleppo -en Manbij y Al-Bab- el frente Norte supondrá un dolor de cabeza para Al-Assad, pero más para EE.UU.

La campaña aérea de la coalición, liderada por EE.UU., comenzó el 23 de septiembre. El Pentágono y sus aliados han llevado a cabo unos 740 ataques aéreos en Siria e Irak, desde principios de agosto, incluyendo al menos uno cerca de la ciudad iraquí de Mosul -el viernes pasado- contra un convoy de líderes ISIS; el presidente Obama anunció el viernes que al menos 1.500 soldados estadounidenses más –de los 475 ya desplegados en setiembre- serán enviados a Irak en los próximos meses para entrenar y asesorar a los militares iraquíes en la lucha contra el ISIS. El Observatorio para los DDHH de Siria con sede en Gran Bretaña, dijo que la gran mayoría de los muertos en los ataques aéreos -746 personas- eran militantes ISIS, mientras que otros 68 eran miembros de Jabhat Al-Nusra, mientras que al menos 50 civiles -entre ellos 8 niños y 5 mujeres- también habían muerto en los ataques. 

Las operaciones aéreas no cambian la realidad sobre el terreno, solo retrasan o entorpecen los movimientos yihadistas, pero no son parte de la solución para su erradicación. De hecho, el grupo Khorasan -que fue blanco de 2 ataques aéreos- está supuestamente tratando de negociar una fusión entre Estado Islámico y Jabhat Al-Nusra; ambos grupos ahora son rivales, pero ante nuevos ataques aéreos estadounidenses, tal vez la mejor manera de sobrevivir sea uniendo fuerzas.

La desconfianza entre las diferentes fuerzas, es sólo uno de los obstáculos a los cuales de Mistura se enfrenta. La viabilidad de un alto el fuego localizado no radica en la retórica, sino en el equilibrio de poder en el campo de batalla y este plan favorece al gobierno que impulsa una ofensiva colocando a gran parte de las facciones rebeldes a la defensiva. Por otra parte, los rebeldes seculares e islámicos moderados no son una unidad –algunos son enemigos entre sí- por lo que no se pueden sentar todas las partes rebeldes a la mesa de negociaciones para acordar las pautas del cese al fuego; a lo antes mencionado se le debe sumar que las potencias aliadas de los grupos rebeldes han mostrado su escepticismo sobre el plan de de Mistura. 

Si no se modifican sustancialmente las condiciones en el terreno, con un claro empate, el alto al fuego estará condenado al fracaso.



lunes, 10 de noviembre de 2014

Los cese al fuego locales ¿Principio de la paz?


El Ministro de Relaciones Exteriores de Siria, Walid Al-Muallem, habló sin reservas en una entrevista realizada por Al-Akbar. Consultado sobre si Siria esperaba un asalto turco, Al-Muallem respondió que “Nuestra decisión estratégica es hacer frente a cualquier agresión turca militarmente. Esperamos tener, tan pronto sea posible, las capacidades de armas avanzadas que garanticen que podamos frustrar la agresión (…) Sin embargo, no vemos la posibilidad de una agresión por parte de Turquía contra Siria en un futuro previsible. Las condiciones para la intervención turca en Siria todavía son rechazadas por Washington (…) Por otra parte, tal intervención no está aprobada por la Arabia Saudita, el principal rival de Turquía. Este grupo se vio empañado por las contradicciones, de las cuales nos beneficiamos. Además, la situación interna de Turquía es muy frágil a la luz de una posible rebelión kurda. La firmeza de nuestros compatriotas kurdos en Ain al-Arab, frustra la política de Erdogan, y le dio el presidente Obama, por el contrario, significancia a su campaña aérea. La posición de Turquía sobre asalto del ISIS en Ain al-Arab reunió a los kurdos contra el gobierno turco”. 

Desde su oficina en el palacio presidencial en Al-Rawda, en el corazón de Damasco, un funcionario sirio dijo que "La situación militar de nuestras FFAA y la situación sobre el terreno es más que buena. La caída de la ciudad de Murak es un logro importante que incluso puede ser descrito como estratégica. El control sobre este sitio crítico garantiza el control total de la carretera Hama-Alepo. Esto implica que la ciudad de Aleppo casi ha caído bajo el control del Ejército sirio (…) Ghouta está cayendo poco a poco a nuestras tropas. Douma, la capital de la revolución y sede de Zahran Alloush -líder del Jaysh al-Islam- será el próximo objetivo de nuestro Ejército (…) Por otra parte, no se descarta la posibilidad de sorpresas sobre acuerdos en algunas zonas controladas por rebeldes o de anuncios sobre conciliaciones entre los grupos armados y las autoridades sirias”. 

No está del todo claro si las observaciones del presidente Bashar Al-Assad reflejan un cambio en la postura del gobierno. Pero vinieron después que se entrevistó con el enviado de ONU para el país, Staffan de Mistura, quien introdujo la idea de treguas locales en Aleppo, la última ciudad importante bajo ocupación de los rebeldes seculares. Un comunicado publicado por la agencia de noticias estatal de Siria, SANA, señaló que "El presidente Al-Assad considera que la iniciativa de de Mistura era digna de estudiarse y de trabajarla, para alcanzar su objetivo de devolver la seguridad a la ciudad de Aleppo”; el 30 de octubre, de Mistura precisó que se estaba llevando a cabo un "plan de acción" que involucra la congelación del conflicto en ciertas áreas para permitir la entrega de ayuda humanitaria e iniciar los pasos hacia un proceso política que permitiría una mayor paz. 

Aunque las 2 rondas de conversaciones de paz entre el gobierno y la oposición política de este año no lograron detener la guerra, los altos el fuego locales han traído cierto alivio. Un informe de la London School of Economics publicado hoy dijo que los cesa al fuego a pequeña escala pueden ser la mejor manera de aliviar el sufrimiento de los civiles sirios, citando 35 negociaciones locales en curso.

El gobierno sirio implementó la "reconciliación nacional" en varias zonas controladas por los rebeldes en Homs. Los activistas de la oposición denunciaron que lo que realmente sucedió no fue una reconciliación sino que éstos sucumbieron después de meses de duración asedio por las tropas del gobierno. Por otro lado, el gobierno dice que la reconciliación en Homs fue un éxito y que podría repetirse en Alepo, donde el Ejército sirio está luchando intensas batallas para asegurar la ciudad; Ali Haidar, Ministro de Reconciliación Nacional, fue citado por el diario Al-Watan al decir que el gobierno sirio quiere a Aleppo libre de armas y hombres armados por medio de una reconciliación local de gran escala allí junto con el alto de militar.

En los círculos oficiales rusos, Damasco es considerada como la fuerza más capaz de detener los yihadistas del ISIS y otras organizaciones terroristas; la cooperación con el gobierno sirio es vital para la lucha contra el ISIS y los expertos rusos creen que a pesar de las graves bajas sufridas por las fuerzas del gobierno sirio, no dejan de estar listos para la batalla y no se tienen en cuenta los rumores sobre renuncias y reorganización en el liderazgo sirio como el despido del presidente Al-Assad, el Cnel. Hafez Makhlouf, quien es hermano del multimillonario Rami Makhlouf.

El dato del día: hombres armados mataron a 5 ingenieros nucleares, 4 sirios y un iraní, en las afueras de Damasco. Nadie se atribuyó la responsabilidad y los medios de comunicación estatales sirios e iraníes no mencionaron el ataque que se produjo en una zona controlada por las fuerzas oficiales. No estaba claro en calidad de qué el ingeniero nuclear iraní estaba en Siria, y si su presencia está confirmada.

Los 5 científicos nucleares fueron asesinados por asaltantes desconocidos mientras se conducían en un autobús, cerca del centro de investigación en el que trabajaban. Esta no es la primera vez que los científicos sirios han sido blanco de asesinatos deliberados: trabajadores del Centro Científico de Investigación, en Barzeh, fueron atacados por un grupo de yihadistas que dispararon contra su autobús el 31 de julio de 2013, matando a 6 trabajadores e hiriendo a otras 19 personas.

Las instalaciones sirias estaban sospechadas de ser utilizadas para la investigación nuclear con fines militares y han sido blancos de ataques en el pasado: un raid ataque aéreo israelí impactó un centro de investigación militar y científico cerca de Damasco en mayo pasado; y en enero de 2014, las autoridades sirias acusaron a Israel de atacar otro centro de investigación científica al Noroeste de Damasco. Inspectores de la AIEA a mediados de 2008 examinaron un sitio en la provincia oriental de Deir Al-Zor que -según informes de la Inteligencia norteamericana- era un proyecto de reactor norcoreano destinado a fabricar plutonio para bombas nucleares. Israel lo bombardeó en 2007.




viernes, 31 de octubre de 2014

Las guerras aéreas sobre Siria


Un helicóptero del Ejército sirio lanzó 2 bombas de barril en un campo de desplazados, en la provincia de Idlib, según dijeron los residentes del campamento. Un video publicado en YouTube muestra los cadáveres de mujeres, niños y tiendas de campaña en llamas mientras que otras personas se apresuraban a salvar a los heridos. De acuerdo a refugiados del vecino campamento de Abedin, unas 75 personas murieron en el ataque.

Los estadounidenses y sus aliados están llevando a cabo una campaña aérea inconexa en Siria, que aparece centrada en el apoyo a los kurdos. Mientras tanto, las fuerzas del presidente sirio, Bashar Al-Assad, mantienen una dura ofensiva aérea sobre los rebeldes y civiles por igual en el Norte de Siria. Las Brigadas de rebeldes seculares y los islamistas moderados están casi rodeadas y sus líneas de suministros están amenazadas en la segunda ciudad más grande del país, Aleppo, mientras las fuerzas gubernamentales se están moviendo de la defensa al ataque en Idlib y recuperaron la sede del gobierno y de la policía.

Más de 1.000 combatientes extranjeros están fluyendo hacia Siria cada mes, un ritmo que ha seguido sin cambios ahora a pesar de los ataques aéreos de la coalición contra el ISIS y los esfuerzos de otros países para frenar las salidas, de acuerdo con funcionarios de Inteligencia de EE.UU. Desde el comienzo de la campaña aérea norteamericana, se ha tratado de establecer si se desalentó a los yihadistas o si sirvió como un grito de guerra para los islamistas; las significativas lagunas de Inteligencia norteamericana en el conflicto sirio, no hacen posible tener una idea clara de la magnitud y composición de la masa de combatientes extranjeros que operan en Siria actualmente. La línea de tendencia establecida en el último año significaría que el número total de combatientes extranjeros en Siria supera 16.000, y ese ritmo eclipsa la de cualquier conflicto comparable en las últimas décadas, incluyendo la guerra de 1980 en Afganistán.

En privado, el Secretario de Defensa, Chuck Hagel, ha planteado sus propias preocupaciones sobre el enfoque de EE.UU. para Siria. En un memorándum enviado a la Asesora de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Susan Rice, Hagel sostuvo que EE.UU. debe aclarar su enfoque sobre el presidente Bashar Al-Assad. Los rebeldes sirios moderados se quejaron, a principios de esta semana, que están perdiendo el control de las ciudades y suburbios en los alrededores de las principales ciudades de Damasco, Aleppo y Hama a manos de las fuerzas del gobierno que lanzó una oleada de de ataques aéreos.

La preocupación de los rebeldes moderados es compartida por algunos de los aliados claves de EE.UU., como Turquía y Francia, quienes han expresado su inquietud en repetidas ocasiones debido a que Washington carece de una estrategia clara para Siria, y que los ataques aéreos contra el Estado Islámico mejoran la capacidad del gobierno de Al-Assad para sostenerse en el poder, en lugar de debilitarlo.

La posición de la administración Obama es que Al-Assad se debe ir, pero aplazó ese desafío para adelante y se concentró en los militantes del ISIS. Hagel sugirió que el futuro gobierno de Siria tiene que estar en el centro de las acciones estadounidenses, ahora focalizadas en los ataques aéreos contra objetivos yihadistas y en la planificación para entrenar a las fuerzas de la oposición siria. El funcionario norteamericano sostuvo que "La lucha puede durar años y años ¿Con qué fin?... Está en nuestro interés no tener un inestable Oriente Medio (...) Es necesario gestionar las amenazas actuales mientras nos centramos en algunas estrategias y objetivos a más largo plazo."

Una de las causas del memo podría estar dentro de la Casa Blanca. El propio Consejo de Seguridad Nacional ha pasado de unas 50 personas, durante la administración de George W. Bush, a poco menos de 400 personas durante la administración Obama. Los críticos dicen que esto crea cuellos de botella en la toma de decisiones y desplaza a los altos asesores del gabinete como Hagel el Secretario de Estado, John Kerry. Un funcionario de la administración dijo al Times que Kerry se ha convertido en astronauta personificado por Sandra Bullock -en la película "Gravity"- sin ataduras a la administración y flotando por su cuenta, en caída libre.

El presidente Obama se ha esforzado, desde 2011, por evitar que sea arrastrado a la guerra civil en Siria. No parece convencido que EE.UU. tenga suficientes intereses estratégicos en Siria como para justificar o sostener un compromiso a largo plazo que implique la fuerza militar, para influir en el resultado de una compleja y multifacética guerra civil. Si bien Obama expandió el rol de EE.UU. en la lucha contra el ISIS –con objetivos dentro de Siria- la idea de circunscribir la misión a golpear blancos puntuales, solo constituye un delicado equilibrio que ponen al presidente Obama en el centro de las críticas de los grupos pro y anti Al-Assad.

La idea de que los rebeldes sirios, apoyados por EE.UU., derrotarían a ISIS y obligarían a Al-Assad a sentarse a la mesa de negociación no tiene absolutamente nada que ver con lo que está ocurriendo sobre el terreno. La ausencia de mando y control de los comandantes rebeldes no es solo por una impericia en la coordinación de combate en el suelo, responde en gran medida a las políticas dubitativas de Washington para con esos grupos rebeldes a los que primero apoyó moralmente, luego con equipos no letales y ahora de manera con arma



jueves, 30 de octubre de 2014

El momento de las coaliciones para Siria



La llegada de elementos del ELS a Kobani, junto a los kurdos iraquíes peshmerga, supone un apoyo en la defensa del enclave fronterizo con Turquía. Los combatientes kurdos sirios, conocidos como Unidades de Protección Popular o YPG, han estado luchando para defender Kobani contra el grupo Estado Islámico de Iraq y Al-Sham (ISIS), desde mediados de septiembre, a pesar de decenas de ataques aéreos de la coalición contra los yihadistas; existen fundadas sospechas para considerar que Ankara está tratando de diluir la influencia del YPG en Kobani permitiendo el envío de los peshmerga y unidades del Ejército Libre Sirio (ELS). 

Aunque las fuerzas peshmergas iraquíes pudieron llegar a Kobani, la divergencia de opiniones entre Turquía y EE.UU. sobre Siria está poniendo a prueba la durabilidad de su alianza de 60 años al punto que se pone en duda si los dos países todavía pueden ser considerados aliados. La negativa de Turquía para permitirle a EE.UU. que utilice sus bases aéreas para lanzar ataques contra el ISIS, es solo una de las varia controversias sobre la forma de gestionar la situación regional; la retórica anti-estadounidense, utilizada por altos funcionarios turcos ha servido para aumentar el abismo que divide a los dos Estados, sobre la responsabilidad de cada uno por el ascenso del ISIS al poder y la amenaza que los yihadistas suponen para la seguridad regional.

El Estado Islámico se diferencia de sus predecesores, entre otras cosas, por su formidable aparato de Inteligencia derivado de la experiencia adquirida por los oficiales de seguridad del régimen baasista iraquí. El aparato de inteligencia es clave ya que le permite a los yihadistas lleva a cabo diversos tipos de operaciones: una de las más importantes es para monitorear e identificar a sus oponentes, para eliminarlos de inmediato y evitar la posibilidad de infiltraciones del gobierno iraquí o sirio y de otros partidos de oposición locales y regionales. Sobre la base de operaciones, la lista de personas a eliminar incluye a jeques tribales que han cooperado anteriormente con el gobierno, miembros de otros grupos yihadistas opositores y cualquier sospechoso de entregar información a los gobiernos u otras partes. La eliminación de opositores se ha incrementado luego que el ISIS se consolido en Mosul y en Al-Raqqa.

La Inteligencia del ISIS contrasta con la falta de precisión de la coalición internacional que lucha contra los yihadistas. El embajador sirio en Rusia, Riad Haddad, señaló a los periodistas durante una conferencia de prensa que "¿Cómo pueden los satélites estadounidenses marcan las cosas más pequeñas en la superficie y no ven las rutas de los combatientes del Estado Islámico? ¿Cómo las armas estadounidenses terminan en las manos del Estado islámico? (…) La aviación siria está llevando a cabo redadas en la zona y causa daño al ISIS. Y hace mucho más daño que la coalición militar [liderada por EE.UU.]”.

En este contexto los peshmerga, aunque están mejor entrenados y están equipados con armas pesadas, llegaron a Kobani para sumarse a la defensa junto a los sirios kurdos pobremente equipados y a los combatientes del ELS que han visto pocos refuerzos desde que el ISIS comenzó el asedio de la ciudad a mediados de septiembre, mientras los yihadistas suman refuerzos a sus unidades. Hoy, el valor de Kobani no radica en su posición geográfica sino en la posibilidad de una lucha prolongada y en papel propagandístico del enclave dentro de los medios de comunicación. Por el momento, la situación juega a favor de la coalición internacional y de Siria e Iraq, ya que el ISIS no puede atacar en otras regiones.

El ISIS fue expulsado de Al-Qaeda en mayo de 2014 después que su líder, Ayman Al-Zawahiri, fue desobedecido y cuestionado por los yihadistas de Al-Bagdadi. Hasta el momento, el ISIS no ha respondido públicamente a las llamadas de Al-Qaeda para una reunificación, la más reciente fue el 17 de octubre cuando Al-Qaeda en la Península Arábiga denunció los ataques aéreos y pidió a los grupos militantes rivales para detener su lucha interna. Una reconciliación con Al-Qaeda beneficiaría al ISIS mediante el uso de una amplia red internacional, pero también restringiría la realización de sus propios ataques; por otra parte, el ISIS tiene una popularidad que ya no tiene Al-Qaeda, junto a los fondos que el Departamento del Tesoro de EE.UU. estima que solo por la por la venta de petróleo en el mercado negro llega a u$s 1 millón por día.

Esta posible cooperación intra-yihadista no es una utopía. En la región fronteriza de Qalamoun, vecina a Líbano, el ISIS y Jabhat Al-Nusra –la filial local de Al-Qaeda- han estado cooperando desde hace algún tiempo enfrentándose con el Ejército libanés y Hezbollah. Aunque una alianza estratégica es poco probable en el mediano plazo, una cooperación táctica es posible ya que ambos se beneficiarían con la apertura de varios frentes de manera simultánea.



miércoles, 29 de octubre de 2014

EE.UU. y la (no) lucha contra el ISIS


Unos 150 Peshmergas kurdos iraquíes están en ruta a Siria para ayudar a defender la ciudad de Kobani. Se reportó que están viajando con "armas pesadas en un convoy de hasta 60 camiones, autobuses y otros vehículos que dejó Arbil hacia Kobani, Siria, a través de Turquía”. El PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán) ha librado décadas de luchas en Turquía, a pesar de un alto el fuego declarado el año pasado, y el gobierno de Ankara considera que los combatientes kurdos sirios en Kobani están vinculados al PKK; pero el Primer Ministro turco, Ahmet Davutoglu, ha rechazado las afirmaciones sobre su baja colaboración para detener a los yihadistas y precisó que Turquía sólo podría participar una vez que la coalición liderada por EE.UU. tenga una "estrategia integral" que incluya una acción contra las fuerzas del presidente sirio, Bashar Al-Assad.

Los kurdos sirios aún controlan el paso fronterizo de Kobani a Turquía, por lo que sus pares iraquíes podrán unirse a la lucha en Siria. El reducido contingente iraquí sugiere que es una prueba, en caso que esta operación no resulte y para que Turquía apruebe un apoyo adicional limitado. En cualquier caso, es más un importante símbolo de la solidaridad kurda que una verdadera operación militar para derrotar al Estado Islámico de Irak y Al-Sham (ISIS) en el Norte de Siria.

El ISIS mató, al menos, a unos 30 combatientes progubernamentales durante un asalto al campo de gas de Shaar. El grupo yihadista Se apoderó del campo en julio, matando a unas 350 tropas del gobierno, milicias y personal que trabajaba en el lugar; ahora el ISIS tomó 3 pozos y sostuvo enfrentamientos con las fuerzas gubernamentales durante la noche.

Una serie de ataques aéreos de EE.UU. contra objetivos del ISIS en Kobani destruyó un nodo de Comando y Control, según informó el Ejército norteamericano. El Comando Central de EE.UU. señaló que realizó 8 incursiones cerca Kobani y destruyó 5 posiciones de combate del ISIS, una unidad pequeña, 6 vehículos del ISIS, un edificio ocupado por el ISIS y el nodo de Comando y Control. La semana pasada, la coalición liderada por EE.UU. intensificó su campaña de bombardeo aéreo en Irak, llevando a cabo 56 ataques aéreos solo entre el viernes y sábado. 

El punto es que, si bien el ISIS está afectado por una seria de operaciones exitosas de estadounidenses e iraquíes-sirios que culminaron en la muerte de varios líderes, la guerra civil siria ha transformado el grupo yihadista y le permitió establecer una organización terrorista clandestina en un proto-estado clandestino visible, que amenaza a Medio Oriente. Si el Estado Islámico sobrevive a una intensa la campaña militar, más tiempo sobrevivirá ya que tendrá más disciplina y capacidad de organización proveniente de los oficiales baazistas que le permitirán a los extremistas dentro del movimiento consolidar su dominio y conquistar a sus partidarios sunitas tribales debido al creciente sectarismo. La debilidad del Estado Islámico radica en su falta de técnicos y profesionales y no está haciendo nada para educar a los nuevos. La fortaleza radica en que fue capaz de aferrarse a muchos de sus ganancias territoriales -a pesar de los esfuerzos militares para desalojar ella- como sucedió con el campo gasífero de Shaar.

El coordinador de la coalición liderada por EE.UU., Gral (R) John Allen, dijo que "No creemos que Kobani esté a punto de caer en manos de ISIS (…) La entrada de combatientes peshmerga impedirá eso". Bajo una fuerte presión de EE.UU., Turquía anunció que permitiría a los combatientes de la región autónoma kurda de Irak que viajen por su territorio para reforzar a los kurdos sirios de Kobani.

Los ataques del 9/11 dieron forma a la toma de decisiones de la política exterior de EE.UU. en el siglo XXI. El terror y la vulnerabilidad, la venganza y la preparación se convirtieron en la única lente a través del cual EE.UU. ve el mundo; este drástico cambio psicológico lo empujó hacia el evento definitorio de la próxima década para la política exterior estadounidense: la guerra de Irak. Esta reacción, tan mal considerada, tuvo consecuencias no deseadas que se hicieron más definitorias y perjudiciales que el evento original al que se tenía la intención de responder. El deseo de salir de Iraq condujo a Barack Obama -quien fue elegido para salir de ella- a redoblar Afganistán, para demostrar el punto que su administración no era "débil contra el terrorismo" y llegaron medios no convencionales de combates (drones, ciber-ataques y operaciones de las fuerzas especiales que violan la soberanía de otros Estados). 

Dentro de este conjunto de errores concatenados, iniciados por la administración Bush, se deben interpretar las respuestas ensayadas orientadas a la contención del ISIS. Cuando Obama consiguió que el gobierno sirio resignase sus arsenales de armas químicas, la presión norteamericana se redujo ya que la posible amenaza de un ataque químico en suelo norteamericano –en caso que los yihadistas tomasen control de Siria- estaba eliminada. Ahora, la amenaza del ISIS obliga a Washington a un replanteo de su política exterior para la región y dejará un pesado legado para el próximo presidente.